domingo, 15 de abril de 2012

FOLKLORE DE CASTILLA Y LEÓN


CASTILLA Y LEÓN
El conocimiento e interpretación de la personalidad geográfica de Castilla y León deben partir, en principio, de la variedad de matices que se derivan del considerable tamaño físico de esta Comunidad Autónoma. Pues, ciertamente, el hecho de que su superficie abarque un total de 94.147 km2 le confiere sin duda una entidad singular y compleja, en la medida en que, tratándose al propio tiempo de la región más extensa de la Comunidad Económica Europea, representa casi la quinta parte del territorio español, dentro del cual ocupa además una situación crucial de primer orden como espacio surcado por los grandes ejes que conectan la capital del país con las regiones de la España atlántica, lo que ratifica su relevante posición de encrucijada en el sistema de flujos e intercambios desarrollados en la mitad septentrional de la península Ibérica. Sin embargo, pese a la importancia de su dimensión superficial y estratégica, es evidente que el peso adquirido por la región en las grandes magnitudes españolas se sitúa en umbrales sensiblemente inferiores.
DANZA DE LA ROSCA (Salamanca) Baile salmantino, propio de la gente charra. Como muchas danzas de religión, es propia de las bodas y los bautizos, es decir, en las ocasiones solemnes de familia. Lo curioso, y hasta cierto punto inquietante, de esta danza es que mientras dura hay en la mesa una rosca de pan y una jarra talaverana con vino, lo que da cierto matiz litúrgico y eucarístico a la ocasión. Primero baila el hombre, luego le acompaña la mujer. Antes, ella ha estado esperando junto a la mesa que el acabe su introducción coreográfica, concluida la cual y como si se dejara querer, conquistar, llevar, los dos inician la danza propiamente dicha, que es en conjunto muy viva y muy graciosa.
BOLERO DE ALGODRE (Zamora) Este bolero, típico del pueblo de Algodre, tiene su origen en viejísimas danzas árabes, y su música y sus pasos así lo declaran. Los folkloristas señalan el el siglo X el nacimiento de esta danza en la tierra leonesa, porque fue entonces cuando los árabes llegaron a la comarca, pero fue en el siglo XII cuando adquirió la danza su actual compostura y se hizo más suave de movimientos y de ritmo. Cuando se fundó la cofradía de Santa Águeda, el bolero pasó a ser baile característico de la fiesta de la Santa, y ante la imagen lo interpretaban las mozas y los mozos. En el baile intervienen grupos de tres personas: un hombre en el centro, dos mujeres a los lados. De rato en rato el baile se interrumpe para que el mayordomo reparta entre los bailarines un pedazo de bollo, lo que llaman la migaja. Se acompasa con castañuelas.
LA PEREGRINA (Astorga) Típica en la maragatería, en Astorga, ésta es una de las danzas más sugestivas del folklore español. La indumentaria de los maragatos -¡y de las maragatas!- refleja antiquísimas herencias, sugieren costumbres y tradiciones de hace muchos siglos. Es por otra parte una indumentaria más que conocida en el mundo entero. "La peregrina" es una danza de boda indudablemente, y en las bodas sigue siendo elemento principal de la fiesta. La danza se centra principalmente en el hombre, que baila a la vez con dos mujeres. Un punto difícil del baile es la zapatera, un salto en que con los pies juntos se dibuja en el aire una pirueta pintoresca, ágil y sorprendente. Se acompaña con la música de dulzaina.

BAILE DEL CÁNTARO (Valladolid) Es una danza encantadora. De indudable raíz popular, refleja el eterno problema del amor, la eterna cuestión del hombre que quiere enamorar a una mujer. Las mozas van a la fuente, con sus cántaros, a recoger el agua, cuando la fuente del pueblo era lugar de cita, de ronda y de enamoramiento. En la danza se representa la llegada de las mozas, el seguimiento de los mozos, la ronda, la conquista, hasta que el mozo queda victorioso y la moza rendida. Entonces la mujer es requebrada, y moza y mozo bailan con alegría algo que es una jota con todas sus consecuencias. Una jota castellana, por supuesto. ¿Antigua? ¿Quién lo duda? ¿Puede haber algo más antiguo que una moza que baja a la fuente con agua con su cántaro, y un mozo que la quiere, y que la sigue y la requiebra, y por fin consigue que se le rinda y le acepte y le de promesa de boda y alegría?

JOTA DE LA PIÑA (Segovia) ¿Por qué de la piña? Muy sencillo... Porque se bailaba en el Domingo de Piñata. ¿Y qué es la piñata? Todo el mundo lo sabe: es una olla llena de dulces, que en el baile del primer Domingo de Cuaresma suele colgarse de un techo para que los concurrentes, con los ojos vendados, le acierten con un palo o bastón y la rompan. En el caso de esta danza típica de Segovia, los mozos y mozas bailan alrededor de una enorme piñata de la que cuelgan una serie de cintas que los varones van arrancando para ofrecerlas a las muchachas, sin dejar de bailar. Por lo tanto, su origen tiene bastante de pagano, con todas las reservas que queramos aplicarle. ¿Una jota en Segovia? ¿Por qué no, si la jota es un baile nacional que con variantes más o menos acusadas se interpreta en muchísimas regiones españolas, como el fandango? Por algo Segovia es Castilla, y Castilla es como una España en clave.
DANZA DE LA ROMERÍA DE SANTO TORIBIO (Palencia) Este es un baile palentino típico y popular en la romería del Santo. Su origen religioso es indudable, no sólo por la ocasión en que se baila, sino porque los bailarines van en procesión y los movimientos son rítmicos y airosos, con sabor ritual indudable. Una alcaldesa preside a los danzantes, de uno y otro sexo, durante el camino a la romería y en la procesión alrededor del Santo, y luego, en la danza propiamente dicha, hasta que ésta termina. Entonces, la alcaldesa tiene el derecho y el deber de apedrear -el verbo es típico y popular- a los trozos de pan y de queso desde los balcones de la ermita. Dice la leyenda que allá por el año 1200 existía en Palencia una secta de priscianistas que eran contrarios al matrimonio, a lo que el obispo Santo Toribio se opuso, por lo que fue apedreado. Cuando consiguió hallar refugio en la cueva del Cristo de Lotero pidió que se desbordasen las aguas del río Carrión, y las gentes, viéndose en peligro de morir ahogadas, buscaron refugio allí mismo. Las mujeres palentinas, agradecidas al Santo por su defensa del matrimonio, bailan todos los años esta danza con señal de gratitud.

PARTITUTA DE LA SINDA

JOTA LA SINDA BAILADA EN PALENCIA

LA SINDA

sábado, 14 de abril de 2012

JOTA :LA SINDA

LA SINDA

Ya no va la Sinda por agua a la fuente
ya no va la Sinda ya no se divierte.
Ya no va la Sinda por agua al arroyo
ya no va la Sinda ya no tiene novio.
Ahí la tienes, bailalá, bailalá,
no la rompas el mandil, el mandil,
mira que no tiene otro
la pobrecita infeliz.

Mi madre no quiere que vaya al molino
porque el molinero se mete conmigo.
Mi madre no quiere que al molino vaya
porque cuando bajo me rompo la saya.
Ahí la tienes, bailalá, bailalá,
no la rompas el mandil, el mandil,
mira que no tiene otro
la pobrecita infeliz.

martes, 28 de febrero de 2012

LA DULZAINA

GAITA - DULZAINA CASTELLANA.
MADRID, ARAGON, SEGOVIA, SORIA,
GUADALAJARA, BURGOS, VALLADOLID.
(En esta página puedes escuchar la canción "Pascua")Cortesía de Juan Aguilera)
Entre los instrumentos de viento, uno de los más antiguos, y al parecer de orígen semítico (norte de Africa, hasta Mesopotamia), es la dulzaina, « especie de oboe campestre, parecido a la chirimía, pero más corto y de tonos más altos », acompañado siempre de tamboril.
Es el instrumento musical tradicional en el folclore popular castellano, del que se ha escrito muy poco y es incomprensible el no poder encontrar dato alguno en los archivos municipales y provinciales de la mayoria de las ciudades castellanas.
Sin embargo son muchas las posibilidades que pueden hacer de la dulzaina un instrumento técnico musical, que definitivamente quede incorporado a la formación de orquestas y grupos folclóricos, para cuyo objeto, se presta admirablemente por su timbre, de voz inconfundible entre los demas instrumentos, y más que todo, por tratarse de un instrumento típico y tradicional, cuya música ha sido cultivada de generación en generación a traves de los siglos hasta nuestros días, manteniendose así de incólume, la tradición que hemos heredado.
Incluso en la Biblia, en el Libro de Daniel ( capítulo III ) se cita la existencia entre los instrumentos asirios de la cornamusa (entiéndase como "cuerno musical", y no en el significado de "gaita de fuelle"), conocida primitivamente entre los hebreos por el nombre de "ugab". Entre los antepasados de las dulzainas modernas, se encuentran el instrumento de viento llamado "aulos" (instrumento de lengüeta de la antigua Grecia existente en el British Museum de Londres « caramillo, construido en el cilindro de una caña, y más adelante en madera, metal o marfil, en todas las representaciones que se conocen es siempre doble, con dos caños formando ángulo, en cuyo vértice se haya la lengüeta »), que abarcaban a los caramillos de doble lengueta y a las flautas de pico, y otro con el nombre de "tibia" de la ciudad de Roma (existente en el Pitt Rivers Museum de Oxford, « forma antigua, ya en desuso, referida a flauta »).
Algunos musicólogos han establecido la hipótesis de que los instrumentos de doble lengueta como la dulzaina pudieran ser de origen celta. Lo que parece más verosímil es que se perdieron con la invasión del los bárbaros en el siglo V y fueron importados a Europa nuevamente por los árabes (Al-ghaita), y los cruzados con el nombre de "zmar".
Algunos manuscritos nos demuestran la existencia en los siglos IX y X de la gaita y el caramillo ( « del latín calamellus, diminutivo de cálamus, caña. Flautilla de caña, madera o hueso, con sonido muy agudo. Flauta monotubo o
bitubo »), en Francia, pero es en el siglo XII cuando se observa más extensamente su repatriación, pues de este siglo se conservan en Europa, principalmente en España, Francia e Italia, testimonios iconográficos de las dulzainas, cuyas características eran: tubo cilíndrico (en vez de cónico como las actuales), lo que las confería un sonido más dulce y menos vigoroso. Las pitas de las dulzainas eran iguales que las actuales, aunque también las hacían de asta de toro. Estos instrumentos tenían en común además de la embocadura y la pita, la campana o pabellón, que era a veces añadido con una pieza de cuerno de un bóvido, y se ha podido establecer con seguridad, según ciertos documentos del siglo XV, que los instrumentos de doble lengueta como la dulzaina eran muy numerosos y diversos en esa época.
Entre los más conocidos por entonces, se encontraba el oboe, fabricado principalmente en la zona francesa de Poitou, donde llegó a ser célebre la Villa de Croustelle en el siglo XV, por los instrumentos que en ella se hacian, llegando a denominarse popularmente " Oboes de Poitou".
El arte de agrupar los instrumentos en familias según su timbre, no existía en la Edad Media, sólo a partir del siglo XVI comenzaron realmente a organizarse.
Entonces se usaban para los registros agudos el oboe, la muse y la pipe, y para los registros graves, la bombarda
( « instrumento antiguo de viento, s. XIV al XVII, construido de madera y con doble lengüeta » ), y la dulzaina, siendo instrumentos rudimentarios que tocaban bufones y juglares en unión de otros de cuerda o de viento como violas, gigas, rebecs, mandolinas, laúdes, fídulas (« antíguos instrumentos de cuerda »), chinfinías, caramillos, albogues, albogones y flautas (« antíguos instrumentos de viento »).
A partir del siglo XVII es cuando aparecen las primeras llaves en las dulzainas, cuya utilización fué pastoril y palaciega. Ya en este siglo se perfilan las diferencias en este instrumento que aún existen en nuestros días. Las dulzainas pastoriles eran sin llaves, mientras que las palaciegas solían tener una o dos llaves solamente, hasta el siglo XIX.
Es a finales del siglo XIX cuando empezamos a tener referencia de artesanos en Castilla.
SORIA.
Desde hace unos 10 años, existe en Soria y provincia una proliferancion de gaiteros -dulzaineros- ( entre 25 y 30 grupos activos ), a reseñar. Tocan dulzainas fabricadas por Lorenzo, de Carbonero el Mayor ( Segovia ) y en menor medida de Maurino, descendiente de los famosos "Arroyo", constructores y gaiteros de pricipios de siglo, de Sotillo de la Rivera. Solo hay un grupo que se dedica profesionalmente a "tocar la gaita", son los Gaiteros de Soria, surgidos de la excision de Los Gaiteros de la Calle Real, unos de los primeros y más famosos  grupos de gaitas de esta comarca.

Actuación para una boda, vestidos con trajes regionales sorianos, de gala, parecido al traje aragonés.
Agrupación de gaiteros de Fuentearmegil.
Enrique, a la caja, César y el tío Ruperto a la gaita, Juán Aguilera al bombo.
Fuentearmegil y El Royo, fueron unos de los últimos reductos de gaiteros antes del resurgimiento actual de la dulzaina, en "plan industrial".
Actualmente, la dulzaina es un instrumento de viento-madera de forma troncocónica en la que el sonido se produce por la vibración de una doble lengüeta de caña vegetal.
Está extendida por todo el mundo, en España también se toca en todas las regiones y con distintas afinaciones, por ejemplo: en Valencia y Alicante se están afinando en Sol, en Fa, y en Mib actualmente para tocar en las bandas, en Barcelona en Fa (gralla), en la Rioja en Fa, etc...
La dulzaina castellana se diferencia de todas las demás, en que con ella, se puede conseguir una escala cromática perfecta, al poseer llaves para los semitonos, tiene más extensión (aunque podría agregársele aún dos llaves más), y su sonido es más grave que las de otras regiones.
La denominación gaita o dulzaina es indiferente y usual en Aragón, Castilla, Guadalajara y Navarra. La denominación dulzaina, es específica en Valencia y Alicante. La denominación gralla, es específica de Cataluña.

Agrupación de gaiteros de
Fuentearmegil.
(Cortesía de Juán Aguilera).

Gaiteros de Soria.
(Cortesía de Juán Aguilera).

Proceso de fabricación:
(Cortesía de Jonas Ordoñez Laguna)

Foto descriptiva de la gaita o dulzaina castellana
con llaves.
Artesano Jonás Ordoñez.
(Cortesía de Juán Aguilera).
En la dulzaina podemos distinguir tres partes:
1.- La caña, pita o pipa ( « del latín vulgar: flautilla, derivado del latín pipare, piar. Lengüeta de las chirimías, por donde se echa el aire »).
2.- El tudel
3.- El cuerpo de la dulzaina
La caña, pita o pipa:
Es la que se encarga de producir el sonido. Consta de dos palas o lengüetas atadas y que posteriormente se unirán al tudel.

Proceso de fabricación:
La materia prima que se usa para su construcción es la caña vegetal. No sirve cualquier caña, las que se usan están plantadas especialmente para música (por ejemplo, las de Ribarrojas del Turia -Valencia-). La tierra se ara, se siembra y se planta de tal manera que estén aireadas. Ha de tener como mínimo dos años para ser cortada. Dicen los expertos que debe de ser cortada en luna llena en la primera quincena de Enero (porque es cuando la savia está más muerta), normalmente no se hace siguiendo esta indicación de la agricultura popular. A la hora de cortarlas se calibran.
Las cañas las venden ya cortadas y secas. Después de cortadas tienen que estar por lo menos un año al Sol. La insolación les va a dar un temple especial. Cuando ya se han insolado se cortan en canutos y se procede a hacer la tablilla. De un canuto salen de dos a tres tablillas. Se calibra la tablilla a unos dos milímetros de espesor y luego se cortan con plantilla los trozos que se van a usar.
Se seleccionan dos palas de la misma dureza, se les da forma a máquina y se procede al atado. Tradicionalmente el atado se ha hecho con cabo de zapatero, actualmente se hace a máquina, se ata con un alambre dócil y que no oxide y luego se forran con hilo.
El alambre sirve para preparar la abertura de las palas.
El hilo actualmente sirve para que no se escape el aire, suele ser un hilo fuerte y de grosor normal. En la fabricación de las pitas intervienen seis máquinas, tres para cortar y preparar la caña, dos para hacer más fina cada pala (dos calibres) y una para atar.

El tudel:
Es la pieza de metal que va a servir de puente de unión entre la pita y el cuerpo de la dulzaina. Es uno de los elementos más importantes de la dulzaina. Normalmente se hacen torneados y a veces soldados, de lata, y repasados al torno (si está bien hecho da lo
mismo). Sirve para afinar ciertos tipos de dulzaina. Puede ser más largo o más corto según el constructor. Una vez torneado se hace el vaciado, que es una continuidad del cono del cuerpo de la dulzaina y ha de tener el mismo calibre. En la parte de unión con el cuerpo lleva una banda de corcho o hilo con el fin de que no pierda aire el instrumento.El cuerpo de la dulzaina:
Se pueden usar distintos tipos de madera para su construcción. Hay que buscar maderas que tengan sonoridad. No importa la dureza, pues hay maderas blandas que suenan bastante bien y a la inversa. El ébano es la que ofrece mejor sonido. Otras maderas que dan buen sonido son: ébano-granadillo, wengué, palorrosa, bubinga, boj canadiense (el nacional no porque se tuerce), algarrobo macho, guayacán y olivo. Casi todas son de importación. Un ejemplo de madera dura que no suena bien es el palorrojo.
Antes de la fabricación y una vez comprada la madera, bien a medida o en tablones, hay que seleccionarla ya que no toda es aprovechable. El ébano ha de secar a la sombra durante muchos años, es muy delicado. Es el ébano un árbol de corteza blanca y negro el interior, de él se suele aprovechar todo. Del wengué el corazón no sirve y de la bubinga se puede utilizar todo.
Una vez cortada la madera a la medida se sierra y se cilindra. Después del cilindrado se hace el vaciado. Para hacer éste se usa el torno; se meten distintos tipos de brocas y por último el escariador cónico que va a dar forma final al interior del cuerpo de la dulzaina. Esta pieza está diseñada por ordenador.Una vez hecho el vaciado hago la parte externa usando un torno copiador y automático y antes de hacer las ventanas o agujeros se afina la última nota (SI), acortando un poco si es necesario.

Para hacer las ventanas (agujeros) hay que tener en cuenta tres variables que son:
1.- Punto en el que van situadas en el cuerpo de la dulzaina y anchura del pabellón en cada punto.
2.- Diámetro de cada ventana.
3.- Distancia entre ventanas.

Se afina después la escala diatónica y luego, al poner las llaves, la cromática.
Las llaves que se montan sobre la dulzaina y que tienen como fin el poder tapar determinadas ventanas suelen tener tres piezas:
1.- Cazoleta
2.- Eje
3.- Rabo de la llave

Se emplea para su fabricación latón. Al trozo de metal se le da forma limándolo y soldando con plata las distintas piezas. También podrían hacerse fundiendo el metal y usando un molde. Después de lijadas y pulidas se les da un baño de cromo.
Para fijar las llaves sobre el cuerpo de la dulzaina se usan unos pilares (hechos a torno) que van roscados. Entre estos pilares se asentarán las llaves que llevan un muelle para que realicen su función. Suele ser el muelle un alambre de acero que sale del pilar taladrado al tetón de la llave para hacer girar a éste. Hay otros tipos de muelles en espiral, sobre todo en las llaves largas.
En las cazoletas van montadas las zapatillas que están construidas con un cartón recubierto de badana (o corcho). La función de las zapatillas es tapar los agujeros. Hay ocho o nueve llaves distintas en cada dulzaina.

Foto de otra gaita
o dulzaina castellana.
Artesano Lorenzo Sancho
(Cortesía de Juán Aguilera).

También llevan las dulzainas varios cerquillos de adorno y algunas casquillos de metal en los agujeros.
Una vez terminada la dulzaina se comprueba su afinación usando para ello un afinador cromático electrónico. Las dulzainas de ébano y granadillo no se barnizan para que se vea su acabado. Las demás, sí.
Una dulzaina de madera dura, ronda las 195.000 pts. Si es de madera-experimental, es un poco más barata. Precios de Lorenzo Sancho de Carbonero el Mayor de Segovia. Las dulzainas de Arroyo, Maurino, de Sotillo de la Rivera ( Burgos ) son un poco más baratas. De otros constructores, ignoro el precio. Las dulzainas sin llaves cuestan unas 20.000 pts. Las cañas estan entre 800 y 1000 pts unidad según constructor y cantidad .
Antiguamente cuando se compraba una dulzaina , el constructor añadía gratuitamente un pito castellano y alguna partitura compuesta por él mismo, costumbre que se ha perdido.
CONSTRUCTORES:
La aparición de artesanos constructores de dulzainas en Castilla, de una a nueve llaves data de finales del siglo XIX, en que debido a la escasez de la madera de ébano, tan solo se construían de ésta las más cultas, haciendo el resto, de calidad popular, en maderas de caoba, polisandro, encina, nogal, fresno y boj. Actualmente, tambien de granadillo, enebro y maderas duras africanas como el bokapi.
D. Angel Velasco ( 1870-1928). Fué uno de los principales artesanos de esa época y a él se atribuye la colocación de las llaves en la dulzaina. Según cuenta un tamborilero que le acompañó artísticamente, éste llevó a Francia una dulzaina de las que él hacía con llaves, para que allí le hiciesen un buen número de ellas y se las mandaran. La última guerra mundial, acabó con todo lo que esta fábrica tenía de moldes, modelos, etc. Angel Velasco, fué zapatero en Renedo ( Valladolid ), posteriormente dulzainero y prendero, Fué también el maestro de Agapito Marazuela ( Segovia ).

Gaiteros de Soria.
(Cortesía de J
uán Aguilera).


Gaiteros de Soria
(Cortesía de Juán Aguilera).
D. Bruno Hontoria y su hijo Eusebio Hontoria, de Valladolid, empezaron construyendo dulzainas sin llaves, colocando posteriormente llaves y muelles procedentes de Francia, que soldaba con un soplete de boca. En el Norte de Castilla de los años 20, rezaba un anuncio muy singular: El dulzainero y constructor Bruno Hontoria, de la Mota del Marqués, ofrece a sus clientes dulzainas desde una llave hasta nueve. Murió en el año 1927.
D. Eusebio Hontoria siguió en la ilusión a su padre a su fallecimiento. Contaba entonces con 30 años, era ferroviario y algunas de las piezas las torneaba en los talleres de Renfe. Murió en 1941 en la calle de la Cadena, de Valladolid.
D. Victorino Arroyo ( Sotillo de la Rivera 1884-Bahabín de Esgueva 1954), se dedicó a la construcción de dulzainas desde el año 1923, continuando la artesania de su padre, que según datos de su nieto, llevaría haciendo dulzainas unos veinte años antes. Hizo muchas dulzainas y de varias clases, desde 34 a 43 centímetros, unas sin llaves y otras hasta 12 y 13 llaves, construidas por él y muy bien afinadas.
D. Ramón Adrián. Nacio en Baltanas ( Palencia ). Construyó dulzainas muy perfectas de sistema Bohem que copió de un clarinete, estaban afinadas una tercera más baja que la dulzaina normal en Fa, con medidas de 46 cm. de largo y hechas con madera de ébano que adquiría en el puerto de Bilbao, torneandolas con una máquina de coser reconvertida en torno. Fundía las llaves en alpaca en crisoles de barro con un soplete de boca ( debido a lo cual enfermo del pulmón ). La terminación de las llaves la hacía repasandolas a lima y puliendolas posteriormente, proporcionandole la herramienta de precisión un amigo relojero. Fué director de orquesta, compositor e interprete con sus hermanos. Hizo composiciones para cuarteto de dulzainas ( tres dulzainas y una tenora ). Toda su obra se perdio en la Guerra Civil.
D. Lorenzo Sancho, el más reciente constructor de dulzainas con llaves (ademas de otros instrumentos de viento como pitos, chirimias, bajos, bajoncillos...). Nació en Carbonero el Mayor, donde vive actualmente y trabaja. A pesar de su juventud es un depurado técnico en la fabricación de dulzainas construyendo cada una de las noventa piezas que componen este instrumento. Admirablemente documentado en archivos, bibliotecas y museos, ha establecido contactos con muchas personas entendidas en este tema, ha estudiado y comprobado publicaciones extranjeras y fabrica varios tipos de dulzainas diferentes en tonalidad y longitud, afinadas en Sol, Fa, y Mib.
D. José María López de Elorriaga y D. Patxi Martínez, constructores alaveses de dulzainas, dulzaineros de profesión y promotores de la dulzaina, que también fabrican en ébano y con llaves según encargo.
D. Martín López Llorente, constructor segoviano de dulzainas, empezó a aprender sobre la dulzaina castellana en 1982, la mano de su maestro DSegovia, . Juán José Cid. Un año más tarde conoció a D. Mariano Contreras, antiguo dulzainero de que le transmite su estilo y maneras de tocara , así como la técnica para construir boquillas de dulzaina, después pasó fabricarlas para otros dulzaineros y en 1992 se afianzó como constructor. Construye en distintas afinaciones, cromática en Fa#, diatónica en Sol y Fa#, réplicas de dulzainas antiguas, pitos castellanos cromáticos, tudeles y boquillas. Fabrica en distintas maderas, encina, fresno, bubinga, amarante, boj, palo santo, palo rosa, palo violeta, granadillo y ébano. Utiliza herrajes y llaves de alpaca bañadas en plata, así como restaura dulzainas y otros instrumentos de viento. C/ Del Prado, 24, 40004 Segovia. Tfno.: 921442969

Gaitas cromáticas, cortesía de Martín López
ENLACES:
Puedes visitar el portal de Gaiteros de Soria .
Puedes ver la página de
Juan Aguilera.
Para visitar la
Fundación Joaquín Diaz.
Si estás interesado en estos temas y en compartir experiencias, ideas, ilusiones, noticias y amistad,
suscríbete a la comunidad donde se abarcan todas las clases de gaitas, zanfonas, etc.